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jueves, 28 de febrero de 2013

Los mareos

Buena parte de los mayores de 60 años, acuden al médico por culpa de inexplicables mareos o vértigos. También son habituales las pérdidas de equilibrio y otras sensaciones de aturdimiento.Según estudios la mitad de las mujeres y 40% de los hombres mayores de 75 años sufren mareos. 

Las causas más comúnes de los mareos son:
  • Vértigo: Se presenta  como causa en en más del 60 por ciento de los casos. El más común es de origen benigno y suele curarse fácilmente con tratamiento.
  • Laberintitis:  Es una enfermedad del oido, en la que se inflama el laberinto (canales semicirculares del oído interno). Suele ser de origen viral y con ella se experimentan fuertes mareos y dolor. Es necesario consultar al médico de inmediato si el oído duele y los mareos se incrementan.
  • Caídas o golpes en la cabeza: En la ancianitud, es importante cuidarse de caídas que golpeen fuertemente la cabeza, pues como secuela, pueden quedar fuertes mareos, cansancio y dolores de cabeza.
  • Alteración en la visión.
  • Depresión, ansiedad, nerviosismo.
Siempre se debe consultar al médico antes de iniciar cualquier tratamiento; sin embargo, son importantes las siguientes recomendaciones:
  
No olvidar realizar algún tipo de actividad física en la semana. Esto ayuda a controlar los problemas de mareos en la tercera edad.
  1. Evitar la automediación.
  2. Reducir el consumo de alimentos que puedan producir los mareos (dulces o azúcar en exceso, por ejemplo).
  3. Recuerda alimentarte saludablemente según las recomendaciones de tu médico.
  4. La hidratación puede ser clave para evitar los mareos. Pregunta a tu médico cuál es el consumo adecuado de líquidos para tu día a día.
  5. Tener cuidado al caminar, correr o realizar movimientos bruscos para evitar la posibilidad de una caída.
  6. Llevar un control adecuado de la presión arterial.

Transtornos del sueño

Entre los cambios físicos que ocurren cuando envejecemos, los cambios a nuestros patrones del sueño son una parte del proceso normal de envejecer. Cuando las personas envejecen tienden a tener más dificultad para dormirse y más dificultad para mantenerse dormidos que cuando eran más jóvenes. Es un malentendido común que la cantidad de sueño necesita disminuir con la edad. En efecto, las investigaciones demuestran que el sueño necesita permanecer constante a través de la edad madura. Entonces, ¿Qué mantiene despiertas a las personas mayores? Los cambios en los patrones de nuestro sueño – lo que los especialistas llaman “arquitectura del sueño” – ocurren mientras envejecemos y ésto puede contribuir a los problemas del sueño.

Con la edad, los patrones de sueño tienden a cambiar. La mayoría de las personas encuentran que el proceso de envejecimiento los lleva a tener dificultades para conciliar el sueño y a despertarse con más frecuencia.

Se gasta menos tiempo durmiendo profundamente y sin soñar. Las personas mayores se despiertan en promedio de 3 a 4 veces cada noche y son más conscientes del hecho de estar despierto. Los despertares están relacionados con un menor período de tiempo empleado en el sueño profundo y factores como la necesidad de levantarse a orinar (nicturnia), ansiedad e incomodidad y dolor asociado con enfermedades crónicas.

Se pueden adoptar algunas medidas para conciliar el sueño:
  • Un refrigerio ligero a la hora de ir a la cama puede ser de gran ayuda. Muchas personas encuentran que la leche tibia aumenta la somnolencia, dado que contiene un aminoácido natural similar a un sedante.
  • Evite estimulantes como la cafeína (que se encuentra en el café, el té, las bebidas colas, el chocolate) durante al menos 3 o 4 horas antes de acostarse.
  • Evite hacer siestas durante el día.
  • Haga ejercicio (en forma moderada) en las tardes.
  • Trate de acostarse a la misma hora todas las noches y despertarse a la misma hora cada mañana.